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El momento perfecto para comenzar


Viste esos momentos donde todo queda patas para arriba y no sabes que rumbo tomar; cuando sabes que no quieres estar en el lugar en el que estás, pero tampoco sabes cómo salir de allí. Bueno, aquí te cuento cómo ordenar tus ideas, para sacarle el mejor provecho a esos "momentos de caos y confusión".



1. ¿Dónde te encuentras?


Para saber hacia dónde ir, primero debes saber dónde estás. Tener en claro las situaciones y circunstancias que no quieres seguir viviendo para luego comenzar a darle forma a lo que sí quieres para tu vida.


Para dar este primer paso, lo mejor es que hagas una cita contigo misma, tómate un café a solas y conversa con esa voz interior que todos tenemos dentro. Aquí lo importante es hacer un trabajo de "introspección" que te permita crear las bases sólidas para tu nueva realidad.


Algunas preguntas que puedes hacerte son:

  • ¿Me hace feliz la vida qué tengo?

  • ¿Estoy haciendo realmente lo que quiero hacer?

  • ¿Qué cosas o actividades de mi vida me gustaría cambiar?

  • ¿Soy feliz con las personas que me rodean? ¿Hay alguien que me trae más preocupaciones que bienestar?

  • ¿Cómo me veo dentro de 5 años si sigo haciendo lo mismo que vengo haciendo?

  • ¿Cómo me veo dentro de 5 años si cambio alguna cosa de las que estoy haciendo?

Si bien estas son preguntas que puedes responder con un si/no, te recomiendo que te tomes el tiempo de preguntarte y repreguntarte, imagínate que eres una periodista o una investigadora que desea conocer a fondo lo que está sucediendo.


Cuanto más preguntas te hagas, cuantas más veces te escuches, más claro tendrás la decisión que debes tomar. Recuerda: Ninguna razón podrá hacerte tan feliz como abrirte paso en la vida para seguir tu propio camino. ¡Escúchate Más!



2. Clarifica tus valores y propósitos


Para darle sentido a tu vida, para avanzar con paso firme hacia tus objetivos, no solo debes tener en claro el qué, sino también el cómo. A medida que el tiempo va pasando, las experiencias que vivimos nos van transformando, pero somos nosotros los responsables de hacia dónde va esa transformación.


La única manera de llegar a donde queremos es respetando nuestros propios valores, tener una conducta de vida, no como una imposición, sino como una elección. Hago esto, porque creo que es lo correcto, porque es bueno para mi y porque yo quiero esto para mi vida.


Vivir la vida que uno desea, depende en gran medida de aprender a respetarnos a nosotros mismos (física, mental y emocionalmente).


3. ¿Qué es lo que te inspira?


La motivación es producto de la inspiración, de las emociones que logramos sentir al pensar en nuestro objetivo realizado. Lo que tú realmente buscas en la vida no es un título universitario, tu propia empresa, una pareja o bajar de peso, lo que realmente quieres es sentirte de una manera en particular.


Una vez que ya sepas lo que no quieres para tu vida, que entiendas dónde estás parada y cuál es tu conducta de vida, debes 'elegir el tipo de emoción que deseas vivir'. Para eso pregúntate:

  • ¿Qué tipo de trabajo me haría feliz?

  • ¿Qué tipo de relación de pareja me haría feliz?

  • ¿Qué tipo de vida me haría feliz?

  • ¿Qué tipo de actividades me harían feliz?

  • ¿Qué tipo de amigos me harían feliz?

Y aunque parezca repetitivo, te recomiendo hacerte esta pregunta para cada parte de tu vida, tener en claro lo que no queremos y lo que sí queremos para nuestra vida es la mejor manera de comenzar a tomar las decisiones correctas.



4. Virtudes y talentos


Todos tenemos talentos y virtudes únicos, todos somos capaces de cosas asombrosas y hasta increíbles si aprendemos a utilizar nuestras "herramientas naturales". Sin embargo, la vida es una experiencia de superación, donde aprendemos constantemente y si no lo hacemos, pues nos estamos negando a vivir.


Vivir, no es más ni menos, que aprender lo que no sabemos para partir mejores de lo que llegamos y en el mientras tanto, disfrutar la vida que vamos creando mientras aprendemos lo que no sabemos para volvernos cada vez mejores.


Donde hay caos, hay oportunidad


Tal vez lo más importante de todo esto que te quiero decir sea que sin importar la situación que estás viviendo, siempre hay una realidad mejor por vivir, pero no son las circunstancias las que deben ajustarse, sino tu forma de pensar.


Conectarse con uno mismo, darse el tiempo para pensar y sobre todo sentir cuál es el camino que debes tomar. ¡No tengas miedo! Recuerda que en el caos siempre hay oportunidad y no hay nada mejor que cambiar, a tener que resignarnos a vivir una vida siempre igual.





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